ninos-cancer-infantil-636x303Definido como un estado de cansancio mental, en el cual el organismo se ve expuesto a niveles de exigencia superiores; el estrés suele causar diferentes síntomas que afectan nuestras emociones, salud física, conductas y pensamientos. En tal sentido, causan depresión, estados de ansiedad, tensión, irritabilidad, dificultad para concentrarse, miedos, insomnio, dolores de cabeza y nerviosismo, entre otros.

Estas sintomatologías, pueden ser causadas por actividades de la vida diaria o por una situación en específico que supere nuestra capacidad emocional para lidiar con el asunto. Una dura realidad puede ser cuando algunos de nuestros familiares es diagnosticado con cáncer u otra enfermedad radical que requiera atenciones o tratamientos especiales.

Sin embargo; cuando uno de esos familiares resulta ser un hijo la carga psicológica suele ser mucho más difícil de sobrellevar. En el entendido que como padres debemos hacer el esfuerzo por brindarles todo el bienestar emocional y físico posible. Pero no sólo son los padres quienes sufren ésta cruel realidad; ya que los niños también se ven afectados tanto por los tratamientos a los cuales son sometidos como por los efectos secundarios y daños que éstos pueden causar.

En tal sentido, el estrés psicológico en pacientes con cáncer puede generar la liberación de las hormonas epinefrinas y norepinefrinas, la cuales elevan la glucosa en sangre, la presión arterial y el riesgo de padecer de enfermedades cardiacas.

“Se ha reconocido cada vez más que la angustia, es un factor que puede reducir la calidad de vida de los pacientes con cáncer. Existe incluso cierta evidencia que indica que ésta (en grado extremo), está asociada con peores resultados clínicos”.

¿Qué debe hacerse? Lo primero en éste caso es una consulta con un orientador o psicólogo que le ayude a identificar tanto a padres como pacientes a qué nivel de estrés están sometidos, para – acto seguido – comenzar a trabajarlo con terapias de conversación, meditación, relajación, apoyo social dentro del entorno, terapia de grupos, ejercicios, así como medicamentos para la depresión y la ansiedad de ser necesario.

Todo lo anterior sumado a una gran carga de comprensión, apoyo moral y amor que – recomienda el agroindustrial Raúl Francois Russián y su esposa María Luisa Branger (ambos representantes de ésta fundación) – debe ser brindado de los progenitores hacia los hijos y del grupo familiar al paciente diagnosticado, pues nada más grande y reconfortante que contar con el soporte y la ayuda de quienes representan el núcleo más importante en tu vida. Risas y optimismo en todo momento.

Con información del portal web: http://www.cancer.gov/espanol/cancer/sobrellevar/sentimientos/hoja-informativa-estres

Redacción: Tatiana Pérez

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